lunes, 31 de octubre de 2011

Mi Última Entrada


Después de un año escribiendo entradas en este blog, pongo final al mismo, pongo final a este blog a través del cual he intentado expresar mis sentimientos por medio de las letras...

He querido reflejar todo aquello que se siente cuando vives, la vida de un chico de veinte años y sus sentimientos, son simplemente eso, sentimientos y pensamientos que vienen a la cabeza cuando aún no entiendo el sentido de la vida...

Me queda mucho por vivir y por sentir pero a partir de ahora lo que sienta me lo guardo como hice antes de abrir este blog.

He cumplido mi objetivo: Escribir y compartir aquello que escribo.

Tengo miles de dudas de aspectos de mi vida que no logro llegar a comprender y de algunas personas que no entiendo, será algo que no descubriré o quizás sí, quién sabe..

Gracias por lo vivido y gracias a las personas que comparten su vida día a día conmigo...

Los ojos son el espejo del alma y la sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible.

Ten tu mirada en todas partes y utiliza tu corazón como arma para defenderte pues nunca sabemos con que podemos encontrarnos...

: )

sábado, 8 de octubre de 2011

Algo Infinito


Tan sólo un segundo pude mirar atrás, ese segundo duró un año, un año que se iba. Se lleva lo que fui, soñando tantas veces en compartir buenos momentos, la sinceridad eterna de un inocente, la magia de un cuento, la amabilidad secreta, risas profundas, algo puro sin nada oscuro.

Y qué puedo ya decir, que deja atrás a alguien, que destrozó un sueño, más no todo es triste. Parte de mí se va, es el sentimiento más fuerte lo que obtiene. No hay rencores ni odios tan sólo incomprensión y desproporción.

Supe que no es casualidad lo que nos sucede, que cuando deseas algo con todas tus fuerzas, algo inexplicable actúa para que se cumpla en cierto sentido.

Buenos propósitos, una vida nueva, lo mejor que suceda y ahora es lo que me queda.
Deseo lo mejor, la felicidad. Espero que no olvide, que sea tal como es.

Es el momento, no puedo guardar en una caja mis sentimientos, no puedo cerrarla bajo llave y enterrarla, no puedo tirar su llave a un río. Y por mucho que intente guardarlo es imposible, es infinito.

No derramo lágrimas, dicen que estas son para los que quieren olvidar, todo está en mi alma en lo más profundo de mi ser, de mi existencia.

Somos lo que queremos, somos personas, somos nosotros...

Aunque mil daños me hubieses causado jamás te vería de otra forma.

Ya es parte del mundo, acaba un periodo y empieza uno nuevo. Es un periodo, no un final. Vivimos etapas, y son estas las que no mellan y nos marcan de por vida.

Es algo simple y no hay nada complejo en lo que siento.

Te regalo una sonrisa sincera, un fuerte abrazo, unas palabras de esperanza y un beso verdadero...

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Aceptas o no?


Al tomar una decisión se aceptan sus consecuencias sean buenas o malas, es así.
Te ciñes a ella, puede alegrarte o hacerte sufrir.

Cuando somos pequeños vamos eligiendo lo que queremos hacer en base a factores como los padres, nuestros amigos, lo que se lleva, etc. Pero cuando ya somos mayores nos guiamos más por nuestros sentimientos.

Hay personas que se decantan por aquello que creen que es mejor para los demás sin preocuparse en absoluto por ellos mismos. Normalmente estas personas no suelen acabar bien ya sea porque se aprovechan de ellas o porque finalmente han vivido solamente en por de los demás.

Puedes arrepentirte de una decisión pero sabes que ya no hay marcha atrás que debes continuar acabe como acabe. Estarás confuso, no sabrás que hacer, nadie podrá ayudarte, aun así tienes que seguir adelante.

Quizás sea mejor aceptar algo que es real y olvidar aquello de lo que no estás seguro que exista realmente.

Sabes que en el momento de la elección tendrás dudas y es entonces el momento clave de que a lo mejor esa decisión cambiará tu vida para siempre...

lunes, 19 de septiembre de 2011

Querer es Poder o eso dicen...


A lo largo de mi vida, he tenido la desgracia de ver como personas a las que has dedicado mucho tiempo te han defraudado, han abusado de tu confianza, te han utilizado, humillado, hecho sufrir...

La generosidad es algo tan poco valorado, muchos no saben agradecer. Al realizar un acto por alguien, no pides que te sea agradecido pues lo que deseas realmente es que esa persona se sienta bien o esté bien.

Damos tanto y recibimos tan poco a cambio, se pide un simple gesto de humildad, de amabilidad, de sinceridad...

No es tan complicado tener consideración por los demás, por todos, sin excepción, sean buenos o malos. 

Por qué en vez de mirar tanto por nosotros no ayudamos a los que más lo necesitan, aquellos que realmente lo necesitan, los hijos pobres del Mundo.

No puedes cambiar el Mundo tú solo pero si todos quisiésemos cambiar el Mundo cambiaría.

Quizás radica en la esencia de cada persona ser generoso y agradecido. 


Aunque me hagan mil desprecios, me humillen y me hagan sufrir, seguiré pensando que en lo más profundo del corazón de las personas hay bondad.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Esperanza


Cuenta el mito que cuando Pandora abrió su caja todas las desgracias humanas fueron liberadas. En el fondo de la caja sólo se mantuvo la Esperanza. 

Sin Esperanza el hombre jamás podría sobrevivir en el Mundo. 

Agua, fuego, hierro, veneno, soga... No puedo hacer que el tiempo retroceda, pero sí puedo pararlo.

Preocupaciones, sufrimientos y tristezas llenan la vida. Insatisfacciones encontramos.

Roban suspiros y con cada uno vida, menos tiempo queda. 

¿Cuál es la caja? 

jueves, 25 de agosto de 2011

El mito del Rey Midas


Midas fue un rey de gran fortuna que gobernaba en el país de Frigia. Tenía todo lo que un rey podía desear. Vivía en un hermoso castillo rodeado de grandes jardines y bellísimas rosas. Era poseedor de todo tipo de objetos lujosos. Compartía su vida de abundancia con su hermosa hija Zoe.


Aún repleto de riquezas, Midas pensaba que la mayor felicidad le era proporcionada por todo su oro. Comenzaba sus días contando monedas de oro… se reía… se reía y tiraba las monedas hacia arriba para que les cayeran encima en forma de lluvia! De vez en cuando se cubría con objetos de oro, como queriéndose bañar en ellos, riendo feliz como un bebé.

Cierto día, el dios de la celebración, Dionisio, pasaba por las tierras de Frigia. Uno de sus acompañantes, de nombre Sileno, se quedó retrasado por el camino. Sileno, cansado, decide dormir un rato en los famosos jardines de rosas. Allí lo encuentra Midas, quién lo reconoce al instante y lo invita a pasar unos días en su palacio. Luego de esto lo llevó junto a Dionisio. El dios de la celebración muy agradecido por la gentileza de Midas, le dijo:
“Me has dado tal placer al haber cuidado de mi amigo que quiero hacer realidad cualquier deseo que tengas”. Midas respondió inmediatamente: “Deseo que todo lo que toque se convierta en oro”. Dionisio frunció el entrecejo y le dijo: “Seguro que deseas eso?”. A lo que Midas respondió: “Seguro, el oro me hace tan feliz!” Finalmente, Dionisio contesta reacio: “Muy bien, a partir de mañana todo lo que toques se transformará en oro”.

Al siguiente día, Midas, se despertó ansioso por comprobar lo que Dionisio le había prometido. Extendió sus brazos tocando una mesita que de inmediato se transformó en oro. Midas, saltaba de felicidad! Y continuó comprobando… tocó una silla, la alfombra, la puerta, la bañadera, un cuadro y siguió corriendo como un loco por todo su palacio hasta quedar exhausto y al mismo tiempo contentísimo!

Se sentó a desayunar y tomó una rosa entre sus manos para respirar su fragancia. Pero… al tocarla se había convertido en un frío metal. “Tendré que absorber el perfume sin tocarlas, supongo”, pensó desilusionado. Sin reflexionar, se le ocurrió comer un granito de uva, pero casi se quebró una muela por morder la pelotita de oro que cayó en su boca. Con mucho cuidado quiso comer un pedacito de pan, sin embargo estaba tan duro lo que antes había sido blandito y delicioso! Un traguito de vino, quizás… pero al llevar el vaso a la boca se ahogó tragando el oro líquido!

De repente, toda su alegría se transformó en miedo. Justo en ese momento, su querida gatita saltó para sentarse con él, pero al querer acariciarla, quedó como una estatua dura y fría. Midas se puso a llorar: “Sentiré solamente cosas frías el resto de mi vida?”, gritaba entre lágrimas. Al sentir el llanto de su padre, Zoe se apresuró para reconfortarlo. Midas quiso detenerla pero al instante una estatua de oro había quedado a su lado. El rey lloraba desconsoladamente.

Finalmente levantó los brazos y suplicó a Dionisio: “Oh, Dionisio, no quiero el oro! Ya tenía todo lo que quería! Solo quiero abrazar a mi hija, sentirla reir, tocar y sentir el perfume de mis rosas, acariciar a mi gata y compartir la comida con mis seres queridos! Por favor, quítame esta maldición dorada!” El amable dios Dionisio le susurró al corazón: “Puedes deshacer el toque de oro y devolverle la vida a las estatuas, pero te costará todo el oro de tu reino” y Midas exclamó: “Lo que sea! Quiero a la vida no al oro!” Dionisio entonces le recomendó: “Busca la fuente del río Pactulo y lava tus manos. Este agua y el cambio en tu corazón devolverán la vida a las cosas que con tu codicia transformaste en oro”.

Midas corrió al río y se lavó las manos en la fuente, agradecido por esta oportunidad. Se asombró al ver el oro que fluía de sus manos para depositarse en la arena del fondo de la fuente. Rápidamente, llevó una jarra de agua para volcar sobre Zoe y rociar a la gata. Al instante, sonaba en el silencio la risa y la voz musical de Zoe y el ronroneo de la gata.

Muy contento y agradecido salió Midas con su hija para buscar más agua del río Pactulo y así poder rociar rápidamente todo lo que brillaba de oro en el palacio.

Gran alegría le proporcionó a Midas el observar que la vitalidad había retornado a su jardín y a su corazón. Aprendió a amar el brillo de la vida en lugar del lustre del oro. Esto lo celebró regalando todas sus posesiones y se fue a vivir al bosque junto con su hija en una cabaña. A partir de lo ocurrido, jamás dejó de disfrutar de la auténtica y verdadera felicidad.

El mismo lugar

Otra vez, de nuevo me encontraba en el mismo lugar.
Esa bifurcación de caminos en medio del bosque.

El bosque estaba oscuro, sólo entre las ramas de los árboles entraban unos cuantos rayos de sol.
Escuchaba los pájaros y el crujir de ramas que estaban rompiéndose.

Paso a paso podía sentir bajo mis pies las hojas de ese verano tan seco.

El aire estaba cargado y la humedad se pegaba a mi piel.

- ¿Qué camino tomo?

Tras pensarlo varios minutos, no supe que hacer y me quedé parado en mitad de ese bosque tan extraño.
...